El tratamiento y control de la insuficiencia cardiaca congestiva incluyen cambios en el estilo de vida, medicamentos, dispositivos médicos, y cirugía.

El objetivo de estos tratamientos es mejorar la función cardiaca, controlar el exceso de agua y la retención de sal, y reducir el riesgo adicional de daño cardiaco.

El tratamiento involucra lo siguiente: